El Servicio Murciano de Salud presupuestó inicialmente 93,2 millones de euros para conciertos sanitarios en 2024, pero el gasto finalmente ejecutado alcanzó los 182,6 millones
La sanidad pública de la Región de Murcia recurrió durante 2024 a la colaboración con centros y empresas privadas por un importe muy superior al previsto inicialmente.
El Servicio Murciano de Salud (SMS) presupuestó 93,2 millones de euros para conciertos sanitarios, pero el gasto finalmente ejecutado ascendió hasta 182,6 millones, prácticamente el doble de la cantidad contemplada inicialmente.
Los datos reflejan además que el dinero destinado a conciertos con la sanidad privada aumentó alrededor de un 44% respecto al ejercicio anterior, según la información presupuestaria analizada por la Cadena SER.
Más de 89 millones por encima de lo presupuestado
La diferencia entre la previsión inicial y el gasto ejecutado supera los 89 millones de euros en un solo ejercicio.
Los conciertos sanitarios permiten al sistema público contratar con empresas y centros privados determinadas prestaciones, pruebas diagnósticas, intervenciones o servicios cuando estos no son realizados directamente con recursos propios.
La cuestión adquiere especial relevancia cuando se observa la evolución de los últimos años.
Entre 2017 y 2024, la diferencia acumulada entre las cantidades inicialmente presupuestadas para conciertos y lo finalmente gastado supera los 561 millones de euros, según los datos recopilados por la SER.
No se trata, por tanto, de una desviación aislada correspondiente únicamente a 2024, sino de una tendencia que se ha repetido durante varios ejercicios.
Ribera Salud recibió 30,8 millones
Entre las empresas que recibieron fondos públicos mediante estos mecanismos figura Ribera Salud, grupo sanitario privado que percibió 30,8 millones de euros durante 2024.
Una parte relevante de esta cantidad corresponde a la actividad desarrollada en el Hospital Virgen de la Caridad de Cartagena, integrado en el grupo sanitario.
Los conciertos con empresas privadas forman parte desde hace años del funcionamiento del sistema sanitario murciano y también de otras comunidades autónomas.
El debate no está únicamente en su existencia, sino en el volumen que alcanzan, su crecimiento y la diferencia entre las cantidades presupuestadas inicialmente y el gasto que finalmente termina asumiendo la Administración regional.
El debate sobre los recursos de la sanidad pública
El crecimiento de los conciertos privados se produce mientras la sanidad murciana afronta problemas como las listas de espera, la falta de determinados especialistas y las dificultades para cubrir algunas plazas médicas, especialmente fuera de las principales áreas urbanas.
La utilización de recursos privados puede servir para absorber parte de la demanda asistencial y reducir la presión sobre determinados servicios públicos.
Pero el aumento continuado de estas partidas plantea también una cuestión de fondo: hasta qué punto esos recursos deberían destinarse a reforzar directamente la capacidad del propio Servicio Murciano de Salud.
Ese es uno de los debates recurrentes entre los defensores de ampliar los recursos propios de la sanidad pública y quienes consideran necesaria la colaboración con centros privados para responder a las necesidades asistenciales.
Casi el doble de la previsión inicial
Los datos de 2024 dejan, en cualquier caso, una cifra difícil de ignorar.
La Región había previsto gastar 93,2 millones de euros en conciertos sanitarios y terminó destinando 182,6 millones.
Es decir, cerca de 89,4 millones de euros adicionales sobre la previsión inicial.
Más allá del debate ideológico sobre la colaboración público-privada, la diferencia plantea una cuestión directamente relacionada con la gestión presupuestaria: por qué el gasto real en conciertos sanitarios termina alejándose tanto de las cantidades que inicialmente aparecen en los presupuestos regionales.









