El Pleno acuerda por unanimidad impulsar una nueva regulación después de que los tribunales anularan la anterior y reclama a la Comunidad Autónoma distancias mínimas para proteger especialmente a los jóvenes
Lorca vuelve a intentar alejar los salones de juego y las casas de apuestas de colegios, institutos y otros espacios sensibles. El Pleno municipal ha aprobado por unanimidad iniciar una nueva modificación del Plan General Municipal de Ordenación (PGMO) para regular la implantación de estos establecimientos en el municipio.
El acuerdo llega después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia anulara la regulación aprobada en 2023, que pretendía establecer límites a la ubicación de los locales de juego.
Ahora el Ayuntamiento tendrá que elaborar una nueva propuesta respaldada por estudios técnicos, datos objetivos e informes sobre la vulnerabilidad existente en Lorca, con el objetivo de justificar jurídicamente las restricciones y evitar que vuelvan a ser anuladas.
500 metros de colegios, centros sanitarios y deportivos
El acuerdo municipal va más allá de Lorca y reclama también la intervención del Gobierno regional.
El Pleno insta a la Comunidad Autónoma a modificar la normativa del juego para establecer en toda la Región de Murcia una distancia mínima de al menos 500 metros entre los establecimientos de juego y los centros educativos, deportivos o sanitarios.
También plantea una separación de 1.000 metros entre establecimientos de características similares.
La propuesta recupera así buena parte de la filosofía de la regulación aprobada en Lorca en 2023. Aquella modificación urbanística establecía 500 metros respecto a colegios, institutos y otros equipamientos sensibles y restricciones a la concentración de establecimientos de juego.
Una regulación anulada por los tribunales
El intento anterior terminó en los tribunales después de que empresas del sector recurrieran las restricciones.
El TSJ de Murcia anuló aquella reforma al considerar insuficiente la justificación técnica y jurídica utilizada por el Ayuntamiento para imponer unas limitaciones más restrictivas que las derivadas de la normativa autonómica.
Ese revés explica precisamente el planteamiento actual: no basta con fijar una distancia; el Ayuntamiento deberá justificar por qué esa restricción resulta necesaria y proporcionada en Lorca.
La decisión adoptada ahora tiene además un elemento político significativo: el acuerdo salió adelante por unanimidad, después de las enmiendas presentadas por PP y Vox a la moción inicial del PSOE.
El debate sobre el juego y los jóvenes
La proximidad de los locales de apuestas a los centros educativos lleva años generando preocupación entre familias, colectivos vecinales y grupos políticos.
La cuestión de fondo no se limita a dónde puede abrir un establecimiento. El debate está en la exposición de adolescentes y jóvenes al juego y en la normalización de las apuestas como una forma más de ocio.
Lorca intenta ahora recuperar una regulación que los tribunales dejaron sin efecto, pero esta vez reforzando su fundamentación técnica.
El siguiente paso será convertir el acuerdo político en una nueva modificación urbanística capaz de superar el control judicial. Al mismo tiempo, el Ayuntamiento traslada parte de la responsabilidad al Gobierno regional al reclamar una normativa común para toda la Región de Murcia que establezca distancias mínimas claras entre las casas de apuestas y los espacios frecuentados por menores.








